La Costa Brava con niños funciona si entiendes una cosa: pon base fija y radia desde ahí. El error que veo cada verano es el de la familia que cambia de pueblo cada dos días, mete dos horas de coche con los críos detrás y acaba reventada sin haber pisado el agua tranquila. Llevo más de 30 años aquí y te lo digo claro: la mejor base para venir con niños son Calella de Palafrugell y Llafranc. Tienes playas sin olas a pie del apartamento y todos los planes grandes a 15-30 minutos en coche. Este es el plan de 7 días que le daría a un amigo que viene con peques. Spoiler: el secreto no es hacer mucho, es no conducir cada día.
| Día | Mañana | Tarde | Mejor para |
|---|---|---|---|
| Día 1 | Llegada y baño en Es Canadell | Paseo por Port Bo y Les Voltes, cena temprano | Todas las edades |
| Día 2 | Camí de Ronda Calella-Llafranc (corto) | Platja de Llafranc, arena y socorrista | Todas (carrito justo) |
| Día 3 | Jardins de Cap Roig (jardín y castillo) | Piscina o cala tranquila | A partir de 4 años |
| Día 4 | Platja del Castell (Palamós) | Vía Verde del Tren Petit en bici | Todas las edades |
| Día 5 | Illes Medes en barco con fondo de cristal | Platja de l’Estartit, arena larga | 4+ (mareo en menores de 3) |
| Día 6 | Sa Riera o Aiguablava (Begur) | Pueblo de Begur y su castillo | Todas las edades |
| Día 7 | Kayak o paddle suave, o playa libre | Recoger y salida | Kayak a partir de 6 |
Es un plan flexible: si un día llueve o los niños están fundidos, lo cambias por el día de playa libre y ya está. Más abajo tienes los planes B de lluvia y la logística real de moverte con críos por aquí. Verifica horarios y precios concretos de cada atracción en su web oficial antes de ir, que los cambian cada temporada.
Por qué Calella y Llafranc son la mejor base con niños
Antes de meternos en el día a día, esto es lo que hace que estos dos pueblos sean la jugada inteligente cuando viajas con niños:
- Playas sin olas a pie. Es Canadell, la Platgeta, Port Bo y Llafranc están a un paseo. Agua tranquila, entrada suave, fondo de arena en varios tramos. Para peques que empiezan a meterse en el mar es lo ideal.
- Todo a 15-30 minutos en coche. Palamós a 15 min, Begur a 20, l’Estartit a 28. No madrugas para conducir: desayunas tranquilo, llegas al plan del día y vuelves a comer o a la siesta a casa.
- Pueblo peatonal y con vida de pueblo. El casco de Calella se camina entero, sin tráfico encima. Eso con niños sueltos cuenta mucho.
- Casas y apartamentos con piscina. La carta ganadora con niños pequeños. Mañana de playa, tarde de piscina sin coche.
Aviso honesto: Calella es un pueblo de pescadores, no una urbanización moderna. Las calles del núcleo son estrechas, hay tramos empedrados y el carrito sufre en algunas cuestas. Para bebé, mejor mochila portabebés que carrito grande en el casco antiguo. Y el aparcamiento en agosto es deporte de combate: si tu alojamiento incluye plaza, es oro.
Si quieres el contexto del pueblo para familias antes de cerrar nada, lo tienes en este artículo: ¿es Calella de Palafrugell un destino para familias con niños?. Te da el panorama honesto.
Día 1: llegada sin estrés y primer baño en Es Canadell
El primer día no lo cargues. La familia llega cansada del viaje, hay que deshacer maletas, hacer la compra y ubicarse. Mi plan para el día 1 es el más sencillo del viaje a propósito.
Mañana / mediodía: check-in, compra rápida en el súper del pueblo y a deshacer maletas. Si llegas a tiempo, comida ligera en casa o en una terraza del paseo.
Tarde: primer baño en Es Canadell, la playa grande de Calella. Arena, entrada suave al agua, chiringuito y socorrista en temporada. Es la playa donde los niños se quedan a gusto la primera tarde sin sobresaltos. Llega después de las 17:00 y tendrás la arena más despejada y el sol menos duro.
Cena: temprano, sobre las 20:00, en una terraza del paseo de Port Bo o Les Voltes. Con niños, cenar pronto evita la espera larga de las 21:30 y pillas mesa sin reserva. Si quieres ir sobre seguro, mira mi selección de restaurantes en Calella: marco los que van bien con peques.
Tip: el primer día, paseo al atardecer por Les Voltes (los arcos de las casas de pescadores) y Port Bo. Es la postal de Calella, los niños corretean por la arena y tú haces la foto del viaje sin haber conducido un kilómetro. Cierre perfecto de día de llegada.
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Día 2: Camí de Ronda corto y playa de Llafranc
El día 2 ya entras en materia con el plan más bonito y fácil del viaje: el tramo de Camí de Ronda que une Calella con Llafranc.
Mañana: el sendero entre Calella y Llafranc es de unos 1,5 km y se hace en 30-40 minutos a paso de niño. Es de dificultad fácil, sin desnivel peligroso y sin tramos de riesgo para peques. Va pegado al mar, con calitas a un lado y pinos al otro. Una de las caminatas más agradecidas de la Costa Brava para hacer en familia.
Tarde: te quedas en Platja de Llafranc, unos 330 metros de arena fina dorada con aguas tranquilas y poco profundas, socorrista en verano y todos los servicios del paseo a mano. Es de las mejores playas de la zona para niños pequeños porque el agua entra muy suave.
Cena: en el paseo marítimo de Llafranc. Tienes terrazas a pie de arena con menú infantil. Te dejo mi guía de dónde comer en Llafranc con 8 sitios probados.
Mi nota: el Camí de Ronda Calella-Llafranc tiene escaleras y tramos estrechos en algún punto, así que el carrito va justo. Con bebé, mochila portabebés. Con niños que ya andan (3 años para arriba), lo hacen sin problema con alguna parada para mirar las calas. Lleva agua y gorra: hay sombra de pino, pero también tramos al sol.
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Con niños, el factor que más cambia el viaje es la piscina y la zona. Un apartamento o casa con piscina te resuelve las tardes sin coche, y estar en el núcleo te deja las playas a pie. Tenemos apartamentos en Calella, casas con jardín en Llafranc y opciones para grupos familiares. Mira nuestra selección de alquileres en Calella de Palafrugell o llámanos y te orientamos según las edades de los niños y los días que te quedas.
Día 3: Jardins de Cap Roig, jardín y mar en el mismo plan
El día 3 sube un punto: los Jardins de Cap Roig, entre Calella y Palamós. Es un jardín botánico de unas 20 hectáreas con más de 800 especies, construido alrededor de un castillo que levantó en 1927 un coronel ruso, Nicolai Woevodsky, y su mujer inglesa, Dorothy Webster. El resultado es un jardín en terrazas que baja hacia el acantilado, con miradores sobre el mar que dejan a los niños (y a ti) con la boca abierta.
Mañana: visita al jardín a primera hora, cuando aún no aprieta el sol. Los caminos serpentean entre cactus, palmeras y rincones con vistas. Para los niños es un mundo para explorar: senderos, escaleras, el castillo de fondo. Reserva 1,5-2 horas tranquilas.
- Horario: de abril a septiembre suele abrir de 10:00 a 20:00. Verifica en la web oficial de la Fundación La Caixa, que ajustan el horario cada temporada.
- Precio: la entrada general ronda los 12-14 € para adultos, con descuentos y gratuidad para niños según tramos de edad..
- Apto desde: 4 años en adelante caminan bien. Con bebé, mochila: hay cuestas y escaleras donde el carrito estorba.
Tarde: de vuelta a casa, tarde de piscina o de cala tranquila cerca del pueblo. Después de una mañana andando por el jardín, los niños agradecen agua y calma. Si quieres cala, tira de la guía de playas y calas de la Costa Brava para elegir una con sombra.
Tip: en los Jardins de Cap Roig se celebra en julio y agosto el Festival de Cap Roig, con conciertos al atardecer en el anfiteatro sobre el mar. Si coincide con tus fechas y los niños son mayores, puede ser un planazo de noche. Las fechas y el cartel cambian cada año, así que consulta el programa del Festival de Cap Roig antes de organizarte.
Día 4: Platja del Castell y el Tren Petit en bici
El día 4 cambiamos de pueblo: Palamós, a solo 12 km y 15 minutos en coche. El plan combina una de las mejores playas familiares de la costa con una vía verde llana ideal para bicis.
Mañana: Platja del Castell, una de las últimas playas vírgenes de la Costa Brava. Arena fina dorada, rodeada de pinos, sin edificios encima. Y aun siendo virgen, tiene socorrista, chiringuito, duchas, escuela de kayak y accesos para sillas de ruedas. Es de las pocas que combinan naturaleza y servicios, justo lo que necesitas con niños.
- Acceso: se aparca en el parking de la playa (de pago en verano) y se baja andando unos 5 minutos por un sendero llano.
- Para niños: entrada suave al agua y arena amplia para jugar. En un extremo está el poblado ibérico del Castell, que a los mayores les gusta visitar.
Tarde: la Vía Verde del Tren Petit, el antiguo trazado del tren de vía estrecha que unía Palamós con Palafrugell. Son 6,5 km totalmente llanos, asfaltados o con sauló compactado, aptos para bicis de cualquier nivel y con ramales que bajan a las playas de Castell y la Fosca. Plan redondo en bici para toda la familia. Hay alquiler de bicis en la zona.
Plan B si llueve: el Museu de la Pesca de Palamós, en el puerto. Es interactivo, los niños aprenden a hacer nudos marineros, suben a una barca de pesca y hay juegos para los más peques. Entrada en torno a 5 € con descuentos. En verano abre todos los días de 10:00 a 21:00. Plan de interior perfecto para un día de tormenta.
Día 5: las Illes Medes (Islas Medes) en barco con fondo de cristal
El día estrella para los niños. Las Illes Medes, frente a l’Estartit, son una reserva marina protegida con uno de los fondos más ricos del Mediterráneo. Y la manera de verlo sin bucear es subirse a un barco con fondo de cristal: vas sentado mirando peces de verdad por una ventana sumergida. Para un niño es un acuario natural en movimiento.
Mañana: coche hasta l’Estartit, a unos 27 km y 28 minutos. Las taquillas de los barcos están al final del Passeig Marítim, junto al puerto, y también puedes informarte en la oficina de turismo. La naviera más conocida es Nautilus, con barcos grandes de ventanas sumergidas, pero hay más compañías con barcos pequeños que entran en rincones donde los grandes no llegan. La travesía completa con visión submarina suele durar alrededor de una hora.
- Precio: varía según naviera y duración.. Suele haber tarifa reducida para niños.
- Apto desde: 4 años lo disfrutan de verdad. Con menores de 3 años valóralo: si hay mar de fondo, el barco se mueve y los muy peques se pueden marear.
Tarde: te quedas en la playa de l’Estartit, uno de los arenales largos de la zona, con poca profundidad y todos los servicios. Tras la mañana de barco, una tarde de arena tranquila cierra el día.
Tip: reserva el barco para primera hora de la mañana. El mar suele estar más en calma, hace menos calor en cubierta y se ve mejor el fondo. A mediodía, con viento de tarde, se mueve más. Y si alguien de la familia se marea fácil, una pastilla media hora antes y sitio cerca del centro del barco.

Día 6: Begur, Sa Riera o Aiguablava y pueblo de cuento
El día 6 nos vamos a Begur, a unos 20 minutos, uno de los pueblos más bonitos del Empordà. La mañana es de playa y la tarde, de pasear el casco antiguo y subir al castillo.
Mañana, dos opciones según el tipo de playa que busques:
- Sa Riera: la cala más grande de Begur, unos 230 metros de arena gruesa dorada, con muchos servicios y ambiente familiar tranquilo, rodeada de montaña y vegetación. Es la apuesta cómoda con niños porque hay espacio de sobra.
- Aiguablava: la postal de Begur. Arena fina, agua somera y muy tranquila, entrada al mar con poca pendiente: de las mejores de toda la Costa Brava para peques. La pega es que es pequeña y famosa, así que se llena pronto.
Tarde: subes al pueblo de Begur. Calles de casas señoriales de los indianos, tiendas, heladerías y el castillo en lo alto, con vistas de toda la costa. Para los niños, subir al castillo es una aventura corta y la recompensa de las vistas merece la pena.
Aviso: si vas a Aiguablava en julio o agosto, llega antes de las 9:00 o no aparcas. Es la cala más demandada de Begur y el aparcamiento se satura a primera hora de la mañana. Si llegas tarde, no insistas: tira a Sa Riera, que tiene más sitio, o a otra cala de la zona. Forzar el aparcamiento de Aiguablava en hora punta es perder la mañana.
Distancias en coche desde Calella y Llafranc
Todos los planes del viaje están a media hora o menos. Por eso la base fija funciona con niños.
| Destino | Distancia | Coche | Plan del viaje |
|---|---|---|---|
| Jardins de Cap Roig | ~5 km | ~10 min | Día 3 |
| Palamós (Castell, Tren Petit) | 12 km | 15 min | Día 4 |
| Begur (Sa Riera, Aiguablava) | ~14 km | ~20 min | Día 6 |
| l’Estartit (Illes Medes) | 27 km | 28 min | Día 5 |
| Figueres (Museo Dalí) | ~50 km | ~50 min | Plan de lluvia |
| Lloret (Gnomo Park) | ~55 km | ~50 min | Plan opcional |
Tiempos orientativos en temporada baja. En julio y agosto, suma margen por tráfico y aparcamiento.
Día 7: kayak o paddle suave, o playa libre y vuelta
Último día. Si tienes que dejar el alojamiento a mediodía, lo aprovechas por la mañana; si te quedas hasta la tarde, te lo tomas con calma.
Opción activa: kayak o paddle surf desde Calella. Hay operadores locales que alquilan material y montan salidas suaves por las calas de Palafrugell. Las tarifas rondan los 15-20 € la hora según el sitio. El kayak va bien a partir de 6 años, siempre con chaleco y sin alejarse de la cala. Si quieres ideas de rutas tranquilas, mira kayak por las calas de Palafrugell..
Opción tranquila: mañana de playa libre en tu favorita de la semana, helado en el paseo y maletas. Cierre sin prisa, que el último día con niños no es para inventar planes nuevos.
Planes B para los días de lluvia
En verano la lluvia en la Costa Brava suele ser tormenta de tarde que pasa rápido, pero algún día completo de lluvia puede caer. Estos son los planes de interior que funcionan con niños, ordenados por edad:
- Museu de la Pesca (Palamós), todas las edades. El que más recomiendo. Interactivo, barca de pesca, nudos marineros, juegos para peques. Entrada en torno a 5 €. A 15 minutos.
- Gnomo Park (Lloret de Mar), niños de 3 a 12. Parque temático de 40.000 m² en un pinar, con minigolf, circuito de cuerdas, karts y atracciones. La entrada al recinto es libre y pagas por atracción. A unos 50 minutos en coche; plan de día entero. Verifica días de apertura, que cierran los lunes y ajustan calendario por temporada.
- Teatro-Museo Dalí (Figueres), mayores de 8. El museo más sorprendente de la zona, a unos 50 km y 50 minutos. La visita lleva entre hora y media y dos horas. Aviso honesto: a los muy peques les cansa; va mejor con niños de 8 años para arriba que ya alucinan con las cosas raras de Dalí.
- Cine, bolera o centro comercial en Palafrugell o Girona. El plan de emergencia de toda la vida cuando el día es de agua sin tregua.
Logística con niños: lo que nadie te cuenta
El plan es solo la mitad. La otra mitad es moverte bien. Esto es lo que de verdad cambia un viaje con críos por aquí:
- Alquiler con piscina, lo primero. Es la decisión que más rentabiliza el viaje. Tarde de piscina sin coche, niños cansados y felices, padres con un rato de calma. Te dejo mis consejos para encontrar alquiler con piscina a buen precio.
- Horario de playa: antes de las 11 o después de las 18. La regla de oro del verano. A media mañana las calas se llenan, el sol pega fuerte y no aparcas. Madruga un día y verás la cala medio vacía. Con niños, además, el sol de mediodía es el enemigo.
- Carrito o mochila. En el casco de Calella y en el Camí de Ronda, el carrito grande sufre. Para bebé, mochila portabebés. Para playa de arena, mejor uno con ruedas anchas o directamente brazos.
- Comer con niños. Las terrazas del paseo de Llafranc y Calella tienen menú infantil y están a pie de arena. Cena pronto (20:00-20:30) para pillar mesa sin reserva y evitar la espera de la segunda tanda.
- Escarpines para las calas de canto rodado. No todas las calas son de arena. En las de piedra, los escarpines salvan los pies de los peques. Lo explico aquí: arena o rocas, ¿hacen falta escarpines?.
- Equipo de combate. Sombrilla, mucha agua, crema solar alta, gorra y una bolsa para la arena. Cero dramas si lo llevas. La sombra propia en una cala sin pinos es innegociable con niños.
Si quieres exprimir Llafranc al detalle, tienes mi guía para recorrer Llafranc sin perderte nada, que complementa este plan.
Preguntas frecuentes sobre la Costa Brava con niños
Para niños muy pequeños, las que tienen arena, agua somera y entrada suave: Aiguablava (Begur) y la playa de Llafranc son de las mejores, con poca profundidad y aguas tranquilas. Es Canadell, en Calella, también va muy bien y la tienes a pie. Platja del Castell, en Palamós, añade la ventaja de servicios y socorrista siendo casi virgen. Evita las calas de canto rodado o de difícil acceso con peques: complican el día sin necesidad.
Funciona con cualquier edad ajustando el ritmo. Con bebés y niños de hasta 3 años, prioriza playa, piscina y paseos cortos, y deja el barco de las Medes y Cap Roig para otro viaje o hazlos con calma. A partir de 4-5 años se aprovecha casi todo: jardín, barco, kayak suave, castillo de Begur. El Museo Dalí cuaja mejor de 8 años en adelante. La clave no es la edad, es no encadenar dos planes grandes el mismo día.
Septiembre es mi recomendación para familias si puedes elegir: el mar sigue caliente, las playas están mucho más despejadas, aparcas mejor y los precios bajan respecto a agosto. Julio y agosto tienen el ambiente máximo y el agua más caliente, pero también la masificación y los aparcamientos imposibles. Si tus fechas dependen del calendario escolar, las dos primeras semanas de julio son más manejables que agosto entero. Lo comparo a fondo en la guía de la Costa Brava en agosto.
Mucho. Es la mejora que más se nota en un viaje con niños pequeños. Mañana de playa, comida en casa, siesta y tarde de piscina sin coger el coche ni buscar aparcamiento. Los días de tormenta de tarde o de mucho calor, la piscina te salva. Si dudas entre dos alojamientos parecidos, el que tenga piscina gana sin discusión cuando viajas con críos.
Los días de Calella y Llafranc, sí: playas, Camí de Ronda y pueblo se hacen a pie. Para los planes de fuera (Palamós, Begur, l’Estartit) el coche lo facilita mucho, porque el transporte público entre pueblos de la Costa Brava es escaso y lento en verano. Si vienes sin coche, céntrate en los días 1, 2, 3 y 7 (todo cerca) y deja Begur y las Medes para una excursión organizada o un día con coche de alquiler.
Sí, y suele ser de los planes que más les gusta: ven peces de verdad por la ventana sumergida, como un acuario en movimiento. A partir de 4 años lo disfrutan de lleno. Con menores de 3, valóralo según el día: si hay mar de fondo, el barco se mueve y los muy pequeños se pueden marear. Reserva la salida de primera hora, que el mar está más en calma, y si alguien se marea fácil, mejor sitio cerca del centro del barco.
Una semana que los niños recuerdan, sin acabar reventados
Resumiendo: la Costa Brava con niños sale redonda si pones base en Calella o Llafranc y radias desde ahí. Tienes las playas sin olas a pie, Cap Roig y Begur a un cuarto de hora, el barco de las Illes Medes a media hora y planes de lluvia que funcionan. El truco de 30 veranos viendo familias por aquí es siempre el mismo: no conduzcas cada día, alterna plan grande con día de calma, respeta las horas de sol y reserva con piscina. Así los niños se cansan de jugar, no de viajar, y tú vuelves a casa habiendo descansado de verdad.
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Albert Frigola — Dirección, Finques Port Calella



